En la habitual conferencia de prensa, la vocera del organismo, Julie Kozack, se refirió al programa económico y volvió a aplaudir los avances en el plan de estabilización. Valoró el compromiso del Gobierno con el superávit fiscal y la baja de la pobreza

El Fondo Monetario Internacional confirmó que su Directorio tratará la próxima semana la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas que mantiene con la Argentina, un paso que, en caso de ser aprobado, habilitará un desembolso de USD 1.000 millones para el país.
La confirmación fue realizada por la vocera del organismo, Julie Kozack, durante la habitual conferencia de prensa quincenal. La funcionaria recordó que el staff técnico del FMI y las autoridades argentinas ya habían alcanzado un acuerdo a mediados de abril y señaló que, tras la aprobación del Directorio, “un desembolso de USD 1.000 millones se va a producir”.
Kozack volvió a respaldar el programa económico del Gobierno de Javier Milei y afirmó que los entendimientos alcanzados apuntan a sostener la desinflación, la estabilidad externa y el crecimiento. Además, indicó que el objetivo es acompañar un regreso “puntual y duradero” de la Argentina a los mercados internacionales de capitales.
La portavoz también destacó el compromiso oficial con el equilibrio fiscal, en medio de consultas sobre la caída de la recaudación y la capacidad del Gobierno para sostener la meta de superávit. Según Kozack, las autoridades demostraron un “compromiso pleno” con el ancla fiscal, considerada por el Fondo como una condición clave para bajar la inflación y recuperar la estabilidad macroeconómica.
Durante la conferencia, señala el portal Infobae, el FMI también valoró la evolución de algunos indicadores sociales y económicos. Kozack mencionó una reducción de la pobreza y remarcó que la Argentina recibió recientemente una mejora en su calificación soberana por parte de Fitch Ratings, que elevó la nota del país de “CCC+” a “B-”, con perspectiva estable.
La vocera evitó responder sobre temas políticos internos, como las denuncias contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y las recientes protestas universitarias. Sus respuestas se concentraron en los lineamientos generales del programa económico y en la relación entre la Argentina y el organismo internacional.
