
El permiso ambiental acelerado permite proyectos extractivos en áreas sensibles, reabriendo el debate por los límites normativos y control estatal1
l mapa minero de la Patagonia acaba de activarse con una noticia que promete generar tanto ruido político como expectativa económica. La compañía canadiense Jaguar Uranium puso oficialmente un pie en el terreno en el sector Guanaco, dentro de su megaproyecto Laguna Salada, en la provincia de Chubut, novedad que fue comunicada este martes por la compañía. El objetivo es ambicioso: identificar un recurso inicial de uranio en una de las áreas con mayor potencial geológico de la región, justo en un momento donde la energía nuclear vuelve a estar en el centro de la agenda global.
La movida de Jaguar Uranium se produce tras un guiño clave del Gobierno de Chubut, que lidera Ignacio «Nacho» Torres. La administración provincial aprobó la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) para el área Guanaco con una celeridad que sorprendió a la propia industria, habilitando tareas de perforación, estudios geofísicos y toma de muestras. Se trata de un permiso técnico, pero con una lectura política ineludible en una provincia donde la actividad minera es, desde hace dos décadas, un terreno de conflicto permanente.
La sombra de la Ley 5.001 y el fantasma de la zonificación
Para entender el peso de este anuncio, hay que mirar hacia atrás. Chubut vive bajo el régimen de la Ley ex 5.001, que prohíbe la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro. Sin embargo, el uranio en Laguna Salada presenta una particularidad técnica: se encuentra en depósitos superficiales de caliche (gravas y arenas), lo que permitiría, según las empresas, métodos de extracción que no encuadrarían estrictamente en las prohibiciones de la ley, o al menos abren un «gris» legal que las compañías están dispuestas a explorar.
Por qué Laguna Salada es el tesoro dormido de la Patagonia
El proyecto abarca una superficie descomunal de 230.000 hectáreas. No es un terreno desconocido: la zona de Laguna Salada tiene antecedentes que se remontan a las exploraciones de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en los años 70 y posteriores trabajos de la empresa U3O8 Corp.
La estrategia actual de la minera canadiense se apoya en tres pilares fundamentales:
- La naturaleza superficial de la mineralización. Al estar el uranio y el vanadio prácticamente al alcance de la mano, los costos de exploración y eventual extracción son significativamente menores a los de una mina convencional de socavón, lo que reduce el riesgo financiero inicial
- Una posición de caja envidiable. La compañía logró fortalecer su liquidez tras una reciente salida a bolsa, lo que le otorga el pulmón necesario para sostener campañas de perforación agresivas sin depender de socios locales o financiamiento de corto plazo
- Un contexto global inmejorable, con el precio del uranio en niveles récord por la crisis energética europea y la transición global hacia fuentes de emisión cero, donde Argentina aparece como un proveedor estratégico «dormido» pero con recursos ya probados
El dilema político de Ignacio Torres entre empleo y conflicto social
La aprobación de la EIA para Jaguar Uranium marca un sutil cambio de clima en la gestión de Torres. Aunque el gobernador se ha mostrado cauteloso para evitar un estallido social como el que sufrió su antecesor, Mariano Arcioni, la necesidad de divisas y generación de empleo en la meseta chubutense —una zona históricamente postergada— ejerce una presión constante sobre el Ejecutivo provincial.
