Un contrato por ocho años entre Southern Energy y la estatal alemana SEFE abre un nuevo escenario para el Golfo San Matías. Promete volumen, dólares e inversión, pero también exige obras y definiciones locales.

En el mapa energético argentino, Río Negro sumó un dato que mueve fichas fuera del país: Southern Energy S.A. (SESA) y la empresa estatal alemana Securing Energy for Europe (SEFE) firmaron en Berlín un contrato de venta de GNL por ocho años. El acuerdo fija entregas desde fines de 2027 y pone al Golfo San Matías como punto de salida del gas natural licuado hacia Europa. En el trasfondo, la firma ordena expectativas: volumen comprometido, plazos y un horizonte de ingresos que el propio sector proyecta por encima de los USD 7.000 millones.
El contrato no funciona solo como una foto diplomática, porque trae números concretos que pesan sobre el cronograma. El esquema contempla exportaciones de 2 millones de toneladas anuales de GNL, un volumen que obliga a pensar logística, abastecimiento y disponibilidad de infraestructura desde ahora. El Gobierno provincial remarcó que la proyección de ingresos depende de los precios internacionales, un recordatorio de que el negocio convive con la volatilidad del mercado.
