
Para el referente madrynense, el justicialismo debe priorizar la construcción de un proyecto con identidad propia que se diferencie de aquellos sectores de la UCR que hoy se muestran en sintonía con las políticas de La Libertad Avanza.
La reorganización interna del Partido Justicialista atraviesa una etapa de definiciones tras el congreso realizado en Esquel y los recientes encuentros en el Consejo de Localidad de Puerto Madryn. Garitano explicó que se está trabajando en el diagrama de una mesa de acción política local con el objetivo de «que se vayan logrando los consensos entre los dirigentes para que el peronismo tenga una propuesta hacia el 2027 que sea realmente competitiva». Esta búsqueda de unidad interna pretende evitar errores del pasado donde el amontonamiento de nombres sin coherencia ideológica terminó perjudicando al espacio.
Garitano advirtió que juntar referentes con ideas opuestas solo genera que «la gente sale espantada para otro lado porque los compañeros y el militante de a pie no se siente representado a lo más mínimo». Bajo esta lógica, cuestionó que un militante del Valle o de Rawson pueda verse reflejado en figuras del radicalismo que hoy orbitan cerca del gobierno nacional, alejándose de los valores históricos del peronismo.
La mirada sobre la gestión del gobierno provincial también fue crítica, especialmente en lo que respecta a la situación de los servicios esenciales. El dirigente manifestó su preocupación por la crisis en educación y salud, señalando que los salarios docentes en Chubut son hoy los más bajos del país a pesar del elevado costo de vida patagónico. «Realmente es muy preocupante que en una provincia al sur, donde los costos de vida son muy elevados, el salario docente sea el más bajo de todo el país», enfatizó al analizar el descontento social actual.
En cuanto al cronograma electoral, Garitano se refirió a la posibilidad de que el oficialismo provincial decida separar los comicios de los nacionales. Según su análisis, esta estrategia respondería a una necesidad del gobierno de evitar el «efecto arrastre» en un contexto donde la polarización entre el justicialismo y los libertarios parece consolidarse. «El oficialismo a nivel provincial quedó relegado y hubo una polarización entre La Libertad Avanza y el justicialismo y yo creo que es un efecto que va a ser difícil de revertir», sentenció el dirigente.
Respecto a los nombres que ya circulan para la gobernación, el referente madrynense aclaró que, hasta el momento, el único dirigente que ha oficializado sus intenciones es Dante Bowen. En el ámbito local de Puerto Madryn, las definiciones todavía están pendientes y se espera que el trabajo de la mesa de acción política aclare el panorama en los próximos meses. Garitano insistió en que la prioridad actual no debe ser la danza de nombres, sino la consolidación de un programa de gobierno que resulte creíble para la ciudadanía.
La geografía del poder en la provincia también fue parte del análisis, situando a la costa y al sur como los grandes motores electorales del presente. El dirigente definió a Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia como las dos cabeceras donde hoy se terminan definiendo las elecciones de Chubut. No obstante, mantuvo el reconocimiento histórico hacia Trelew, a la que describió como la madre de la batalla para cualquier candidato que pretenda llegar a la Casa de Gobierno en Rawson.
La competitividad del peronismo en las últimas contiendas, donde se perdió por márgenes estrechos de votos, es para Garitano una señal de que las posibilidades de volver a gobernar son reales. Sostuvo que el partido debe estar preparado para ofrecer soluciones en un contexto nacional y provincial que calificó como sumamente difícil. La clave, según su visión, reside en «volver a las bases» y generar una propuesta clara sobre producción e industria para revertir la pérdida de puestos de trabajo registrada en los últimos dos años.
